ESCENA 30
TÍTULO: “LOS INTOCABLES DE LUIS TORIBIO ACABAN CON PEDRO SAUNEZ A TRAVÉS DEL CONTABLE DE LAS SAUNAS DEL SUEGRO”

Estilo exacto de “Los Intocables de Elliot Ness” (1987). Cámara en movimiento nervioso, luz dura de fluorescentes, sombras largas, banda sonora con ecos de Ennio Morricone: contrabajo tenso y trompetas lejanas.

INT. SÓTANO DE LAS SAUNAS “EL PARAÍSO DEL SUEGRO” – MADRID – NOCHE

La cámara baja por una escalera estrecha y húmeda. Vapor. Olor a cloro y dinero sucio. En el fondo, una oficina improvisada con archivadores metálicos y un ordenador antiguo.

EL CONTABLE (50 años, gafas empañadas, sudor en la calva, idéntico al contable de Capone en la película) está sentado frente a una mesa llena de carpetas. Sobre la mesa, un sobre amarillo con el membrete “VÍCTOR ALDAMA – CONFIDENCIAL”.

De repente, la puerta se abre de golpe.

LUIS TORIBIO (Kevin Costner puro: gabardina oscura, sombrero fedora, mirada de acero) entra primero. Detrás, COMISARIO VILLAREJO (Sean Connery: abrigo largo, voz ronca y peligrosa, pistola en la mano) y VÍCTOR DE ALDAMA (Andy García: joven, traje impecable, ojos de halcón).

TORIBIO
(sereno, pero con fuego dentro)
—Buenas noches, señor contable. Hemos venido a por los libros… y por el sobre.

El contable se pone pálido. Intenta cerrar el cajón.

CONTABLE
( tartamudeando)
—Esto… esto es un error. Yo solo llevo la contabilidad de las saunas. Saunas legales. Del suegro. Todo legal.

VILLAREJO
(se acerca lentamente, sonríe como un lobo)
—Hijo… yo llevo treinta años oliendo mierda con uniforme. Y aquí huele a PSOE podrido desde la escalera.

Aldama da un paso al frente, saca su propia copia del sobre amarillo y lo pone sobre la mesa junto al otro.

ALDAMA
( voz fría, como Stone en la película)
—Este sobre lo mandé yo. Lleva los números que nunca quisisteis que vieran. Transferencias desde Panamá, facturas falsas de las saunas, dinero negro para las campañas del partido. Todo firmado por el “presidente”.

El contable mira el sobre como si fuera una serpiente.

TORIBIO
( se inclina sobre la mesa, voz baja y letal, imitando el tono de Ness)
—Ahora vas a elegir. O nos cuentas cómo Pedro Saunez financiaba el PSOE con las saunas del suegro… o te llevamos detenido delante de todas las televisiones. Y te prometo que el juez que te toque es de los nuestros.

El contable suda. Mira a Villarejo, que le pone la mano en el hombro con falsa amabilidad.

VILLAREJO
( susurrando, como Malone)
—¿Sabes qué es lo peor de traicionar a un hombre como Saunez? Que él nunca va a la cárcel… pero tú sí. Y yo me encargo de que te pongan en la celda con los que odian a los soplones.

Silencio. Solo se oye el goteo de una cañería.

El contable rompe. Abre el archivador con manos temblorosas y saca una carpeta gruesa.

CONTABLE
( casi llorando)
—Aquí está todo. Los pagos de las saunas… las donaciones “voluntarias” de empresarios… el sobre de Aldama que llegó el mes pasado con los 1,2 millones en negro. Saunez lo llamaba “el fondo de reserva del partido”. Decía que “el fin justifica los medios”.

Toribio coge la carpeta. La abre. La cámara hace close-up: hojas con membrete del PSOE, cifras millonarias, firma digital de “P. Saunez”.

TORIBIO
( mirando a cámara, voz grave y victoriosa)
—Se acabó el reinado, señor Presidente.

VILLAREJO
( sonriendo de lado)
—Ahora sí que está… intocable.

Aldama cierra el sobre con un golpe seco. El sonido retumba.

CORTE A:

EXT. CALLE OSCURA FRENTE A LAS SAUNAS – CONTINUO

Los tres salen. Toribio lleva la carpeta bajo el brazo. En la acera de enfrente, un coche negro con matrícula oficial arranca a toda velocidad.

VILLAREJO
( mirando el coche que huye)
—Ese era el chófer de Saunez. Ya lo sabe.

TORIBIO
( sin mirarlo, mirando al frente)
—Que lo sepa. Mañana el sobre de Aldama estará en la UCO del Teniente Coronel Antonio Balas. Y el lunes… Pedro Saunez ya no será presidente.

Los tres caminan hacia la noche. La cámara se eleva. La banda sonora sube: trompetas dramáticas.

TEXTO EN PANTALLA (blanco sobre negro):
“Al día siguiente, la UCO irrumpe en Moncloa.
El contable canta.
Los Intocables de Luis Toribio acaban con el imperio.”

FIN DE LA ESCENA 30

¿Quieres que te haga la 31 (“El juicio de Saunez al estilo Capone”) o prefieres que edite algo de esta? Dime, jefe.